No tardé ni medio segundo en decir que sí y esa misma tarde, en el tren de vuelta a casa empecé a dibujar el boceto (me costó pasarme dos estaciones de mi parada).
Quiero dar las gracias a Kike y a la gente de "La sonrisa de Álex" por confiar en mi para este proyecto y hacerme partícipe de algo tan bonito.
Si queréis saber más sobre esta fundación y colaborar con ellos os dejo el enlace a su web:

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Comenta por favor, estamos ansiosos por saber que opinas (tal vez no tanto)